
Foto: En Perspectiva
El viernes pasado se practicó la primera eutanasia legal de la historia de nuestro país.
Ocurrió en el Hospital Policial, a partir de la solicitud realizada por una persona que padecía cáncer terminal y que pasó por todos los pasos previstos en el procedimiento previsto en la nueva normativa.
La ley que regula ese derecho tiene seis meses de vigencia. Su decreto reglamentario, menos de cuarenta días. Es decir que estamos ante una práctica que la sociedad uruguaya decidió habilitar, pero cuyas implicancias concretas para los pacientes, para los médicos y para las instituciones recién empiezan a ponerse a prueba.
¿Cómo se garantiza el servicio cuando hay médicos que alegan objeción de conciencia?
¿Tienen los prestadores de salud los equipos necesarios para cumplir lo que la normativa les exige?
¿Qué formación debe tener un médico para actuar en una intervención de este tipo?
Emiliano Cotelo conversó sobre esos y otros aspectos con el Dr. Álvaro Niggemeyer, presidente del Colegio Médico del Uruguay.

Álvaro Niggemeyer
- Presidente del Colegio Médico del Uruguay
- Expresidente de la Sociedad Uruguaya de Cardiología
- Doctor en Medicina, especialista en Medicina Interna, Medicina Intensiva, Cardiología y Emergentología (Facultad de Medicina, Udelar)
- Médico cardiólogo hemodinamista en ICI; cardiólogo e intensivista en CASMU
- Docente en el módulo cardiovascular de la Especialidad en Medicina de Emergencia, Centro de Ciencias Biomédicas, Universidad de Montevideo
- Profesor adjunto de Cardiología orientación hemodinamia, Hospital de Clínicas















