
Foto: Pexels
Las relaciones entre Alemania y Rusia atraviesan un período de fuerte tensión luego de que Berlín acusara a Moscú de estar detrás de un ataque con drones contra aviones ucranianos en el aeropuerto de Leipzig.
En diálogo con Emiliano Cotelo en En Perspectiva, Jorge Pablo Kummetz, economista y periodista uruguayo radicado desde hace tiempo en Alemania, explicó que el aeropuerto es “un centro logístico de envío de material bélico y humanitario a Ucrania” y que los drones “estaban equipados con material explosivo de tipo militar”.
Según el periodista, las autoridades alemanas demoraron casi un mes en responsabilizar a Rusia porque analizaron el material utilizado, la tecnología de los dispositivos y los movimientos de dos sospechosos que abandonaron el país. “Hay una serie de indicios fuertes, según las autoridades alemanas, que indican que el origen del atentado, la inspiración por el atentado, estuvo en Rusia”.
Kummetz señaló que este episodio se suma a otros ataques contra infraestructuras críticas, como centros de generación y transmisión eléctrica, vías férreas y sistemas informáticos. En algunos casos, las autoridades sospechan que las acciones son ejecutadas por “agentes low cost”: personas que reciben pequeñas sumas de dinero para realizar sabotajes.
“Por poco dinero, puede ser 200, 300 euros, cometen ese tipo de acciones”, dijo.
La tensión también derivó en medidas diplomáticas. La Unión Europea convocó al representante ruso ante el bloque y la OTAN respaldó a Alemania, mientras que Moscú respondió con el cierre de las tres sedes del Instituto Goethe en Rusia. De todos modos, Kummetz aclaró que “las relaciones diplomáticas van a continuar a nivel de embajada”.
Para el periodista, los ataques tienen además un impacto en la política interna alemana. Este fin de semana tendrán lugar elecciones en Sajonia-Anhalt, un estado de la antigua Alemania Oriental donde la extrema derecha podría obtener una votación histórica.
“Los atentados generan inquietud en la población, generan inquietud, por lo tanto, en el electorado, y podrían arrimar un par de votos más a este partido de extrema derecha”, sostuvo.
“Un conflicto Rusia-Alemania es poco pensable", dijo Kummetz y explicó que "un ataque contra un país miembro activaría la respuesta de la OTAN. Prácticamente, como está la situación planteada en este momento, es imposible”, concluyó.















