
Tres de cada cinco jóvenes africanos se declaran optimistas sobre lo que Trump puede hacer por su continente. Es el mismo año en que Estados Unidos desmanteló su agencia de cooperación, y en Europa y en Washington el dato se leyó como un error. En este programa hacemos lo contrario: lo tomamos en serio.
Leemos la encuesta completa, que es mucho menos entusiasta que su titular, y medimos lo que se perdió cuando se retiró la ayuda: más conflictos en las regiones que la recibían, el segundo brote de ébola más grande de la historia y capacidades que no se reponen con un cheque.
Después vemos qué llegó en su lugar: acuerdos de salud que se pagan con datos, aranceles chinos que no tocan el déficit, una paz en el Congo firmada junto con un contrato minero y una alianza con Rusia que en Malí no aguantó la primera prueba. La tesis es que el dilema entre el sermón y la transacción es falso, porque lo contrario del paternalismo es la simetría. Y cerramos con una pregunta para Uruguay: de lo que hoy funciona acá, ¿cuánto es capacidad propia y cuánto es infraestructura prestada?
























