

El territorio de Cabo Verde está compuesto por diez islas grandes y cinco menores. Aunque cueste creerlo el país tiene algunas cosas en común con Uruguay.
Lejos, pero no tanto
Por Homero Fernández
Sábado 21.06.2026
Cuando en el sorteo del Mundial se conoció que Cabo Verde iba a ser uno de los rivales de Uruguay, dos o tres curiosos se fueron a internet para ver en qué lugar de África estaba. Nadie usó el globo terráqueo para ubicarlo, ni siquiera el maestro de sexto año con sus alumnos en la clase de geografía.
La respuesta era simple, de diccionario, de Wikipedia: Cabo Verde, archipiélago africano frente a las costas de Senegal.
Y si nos vamos a la historia, Cabo Verde y Uruguay tienen un rasgo en común. El primer centro poblado en sus territorios fue producto de la expansión portuguesa. Ribeira Grande en 1462, tres décadas antes de que Colón llegara a América, y la Colonia de Sacramento, en 1680.
Cabo Verde era la referencia para los españoles en el trazado de la línea imaginaria de Tordesillas, que debía separar los territorios coloniales de España y Portugal, pero los portugueses fijaban la referencia más hacia occidente y por eso reclamaban insistentemente, con armas o acuerdos, la entonces Banda Oriental.
Durante dos siglos Cabo Verde gozó del esplendor de la riqueza que le daba el tráfico de humanos. Desde allí salían los barcos con esclavos hacia América. Alguna semilla del candombe llegó navegando al viejo Montevideo.
Los caboverdianos se independizaron recién en 1975, aprovechando el cambio de la Revolución de los Claveles que puso fin a una dictadura militar en Portugal en 1974. En Uruguay, ese mismo año se conmemoraban, bajo una dictadura, los 150 años de la declaratoria independentista.
Si Uruguay se enorgullece de sus 3 millones y medio de habitantes que sostienen el alma Celeste, Cabo Verde no alcanza a medio millón. Como Uruguay, el país africano ha tenido fugas migratorias y un millón y medio de caboverdianos vive en Portugal y Estados Unidos.
Aunque su historia futbolera no llegue al medio siglo, tienen motivo para ilusionarse. En el equipo hay futbolistas que apenas perdieron la clasificación a Catar 2022 con Nigeria y para el Mundial de 2026 dejaron a Camerún a cuatro puntos en la eliminatoria donde ganaron todos los partidos y no recibieron goles.
Con esas credenciales llegaron a Estados Unidos sabiendo que la numerosa diáspora caboverdiana estará en las tribunas para impulsarle, aunque en frente estén España y Uruguay.
***















