
Cuando una guerra entra en su cuarto año, el mayor riesgo no es entenderla mal: es dejar de mirarla. La invasión rusa de Ucrania, que empezó en febrero de 2022 y que muchos imaginaron resuelta en semanas, se ha convertido en el conflicto interestatal más largo y más letal que vive Europa desde 1945.
Y sin embargo, en el verano boreal de 2026, algo parece haberse movido: el frente casi no se corre, las bajas rusas alcanzan cifras que ningún ejército moderno había absorbido, Ucrania golpea refinerías a más de mil setecientos kilómetros de su frontera y, sobre las capitales, sobrevuela por primera vez la palabra "negociación" con cierta seriedad.
Para poner orden en ese cuadro invitamos hoy a alguien que ha seguido la guerra de cerca y que trae los datos duros —mapas, curvas de ataques, cifras de bajas y de economía— para responder a una pregunta que parece simple y no lo es: ¿cómo está, realmente, la guerra de Ucrania, y hacia dónde va?






con Ricardo Barboza















