
EC —De todos modos, la primera propuesta de decreto implicaba la aplicación a rajatabla del Perfil de Nutrientes de la OPS apenas entrara en vigor la nueva norma. Pero después, a partir de conversaciones con la industria, el criterio se flexibilizó y se estableció que la aplicación de ese perfil va a ser gradual hasta llegar al cumplimiento completo. Ahí ustedes obtuvieron un pequeño triunfo, una concesión del gobierno.
FP —Nosotros no estamos mirando esto como triunfos o concesiones. Hay que ser por un lado justo y por otro lado claro, acá se hizo una consulta pública y si se la hizo es porque el gobierno pretendía o esperaba tener un diálogo y una contraparte de información o de comunicación en el tema. Eso se logró.
EC —Las empresas van a tener 18 meses para llegar a los criterios de la OPS. Primero habrá un año y medio de criterios flexibles.
FP —Las empresas pueden llegar a tener esos 18 meses, de todos modos entendemos que hay todo un proceso dentro de las industrias que requieren en algunos casos o en casi todos los casos, para tratar de evitar la mayor cantidad de sellos, de estos octógonos, un trabajo de reformulación, porque esto al principio abarcaba el 97 %, 98 % de los alimentos en góndola en los supermercados y con la nueva adaptación calculamos que va a ser en el entorno del 75 %.
EC —Un ejemplo de cómo se flexibiliza el criterio es que el modelo de la OPS define que un alimento tiene exceso de azúcares cuando más del 10 % de sus calorías totales provienen del azúcar. Pero después de esta discusión con las empresas, se resolvió arrancar con un 20 % de calorías provenientes del azúcar para aplicar la rotulación.
FP —Correcto. También se ha determinado que los lácteos tienen un capítulo casi aparte, lo cual nos parece fantástico, porque somos un país de gran producción de lácteos y evidentemente tenía que haber un análisis, una contemplación y un estudio en paralelo a los realizados para los alimentos en general.
EC —Pero en definitiva, ¿este período de 18 meses de transición para ustedes es escaso? ¿Cuál es la discrepancia allí?
FP —Hay que tener claro cuál es el concepto básico. Si usted nos dice que para cualquier tipo de rotulado normal o más estándar tenemos 18 meses, como nos ha pasado en forma constante, usted mira cualquier tipo de alimento y tiene diferentes cambios, en los últimos 15 años los rotulados han tenido enorme cantidad de cambios. Y los 18 meses están dentro de la lógica y el tiempo normal de gastar el packaging que uno tiene e imprimir packaging nuevo, que a su vez es una inversión bastante importante, porque no es solamente imprimirlo, hay que hacer los moldes de impresión y eso tiene un altísimo costo. Imagine que hay fábricas de alfajores en el Uruguay que tienen más de 150 unidades diferentes de productos. Vale US$ 1.000 hacer un cliché nuevo para cada impresión, usted quiebra una empresa si no le da el plazo para ir reponiendo. O sea que desde el punto de vista del plazo no tenemos inconveniente con lo que se ha ofrecido, el tema es que si en lo macro, como país, no lo consensuamos dentro de los acuerdos que tenemos firmados en Mercosur, primero es una pésima imagen, una más pésima imagen hacia fuera, estamos decretando algo que un producto importado va a tener que cumplir y lo van a tener que hacer específicamente para Uruguay. Y nosotros entendemos que eso nos va a generar, en contrapartida, una obligación, que todavía no sabemos cuál va a ser, pero va a surgir del lado uruguayo hacia fuera.
EC —¿El problema es ese, la coordinación con el Mercosur? ¿O el problema es el tipo de rotulación que se va a utilizar?
FP —Hay tres problemas. La coordinación con Mercosur es un problema, el tipo de rotulación es otro problema y lo que va a surgir desde el punto de vista comercial y económico para las empresas en lo que nosotros denominamos una incertidumbre castigo en materia comercial.
EC —Hablemos del tipo de rotulación. ¿A ustedes no los satisface el octógono, ese octógono negro que se piensa utilizar.
FP —Claro, pero puede ser un rombo, un octógono, un triángulo.
EC —Los octógonos tienen la inscripción “Exceso de grasa”, “Exceso de grasas saturadas”, “Exceso de sodio” y “Exceso de azúcar”.
FP —Eso es lo que propone el gobierno, esto es un modelo parecido al chileno, es el más parecido de todos al chileno.
EC —Fondo negro con letras blancas.
FP —Nosotros entendemos que eso, sin un acompañamiento de información pública a nivel televisivo, radial y demás hacia la población genera un susto en el consumidor que va a buscar cualquier tipo de alimento que no tenga ese rótulo. Y a su vez lo va a confundir, porque si va a la panadería no lo va a tener, entonces va a comprar en la panadería, y el objetivo del gobierno es otro.
EC —Antes de pasar a la panadería, donde no aparecen los etiquetados…
FP —No es que estemos llevando al gobierno a que castigue a la panadería, pero el objetivo del gobierno no creemos que se vaya a cumplir solamente haciendo etiquetar o rotular a la industria.









