EnPerspectiva.uy

Entrevista central, miércoles 15 de noviembre: Gunter Pauli

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

EC —Otro de los proyectos que aparecieron en la entrevista de anoche y que dejó a mucha gente pensando es el del “papel piedra”. Es un papel que se produce ya en base a polvillo, que es un desecho, que es un problema en las explotaciones mineras.

GP —Así es. ¿Cómo se justifica que en 2017 sigamos utilizando un tisú, un papel que requiere 14 litros de agua por hora? No se puede.

EC —¿Por más que se recicle el agua después? Porque el agua no se pierde.

GP —El agua siempre se recicla por todos lados, pero para reciclar agua tienes que bombear. La necesidad energética del papel piedra es el 33 % de la energía que se necesita. Porque no estás bombeando agua, no estás reciclando agua, lo produces sin agua. Son revoluciones disruptivas, que realmente cambian el modelo de negocio. Cuando lo propusimos, por ejemplo en Argentina, con el grupo Ledesma, uno de los mayores jugadores de papel en Argentina, llegamos inmediatamente a la conclusión de que para ellos es disruptiva, pero cuando analizaron el mercado decidieron que tenían que ser los dos, que tenían que tener papel celulosa, papel caña, con la fibra de caña, y el papel de piedra. Sabemos que nunca un modelo tendrá la exclusividad, pero China ha decidido que el 50 % de la totalidad de su consumo de papel será papel piedra, especialmente en empaque.

EC —Para ese papel se utiliza ese polvillo que es contaminación que genera la actividad minera, ¿y con qué se complementa?

GP —Se complementa con un polímero, un plástico. Es 80 % piedra triturada y 20 % plástico. Por primera vez es un plástico que está explotado según sus posibilidades, es decir, no se degrada cuando está al sol ni en la tierra, y lo podemos reutilizar mil veces. Se pasa del reciclaje del papel de la fibra de celulosa, que puede reciclarse tres, cuatro, cinco veces, a un reciclaje al infinito.

EC —Además de las ventajas que tiene desde el punto de vista ecológico la producción de este papel piedra, ¿qué pasa en materia de costos?, ¿cómo es la comparación con el papel que viene de la celulosa?

GP —La mitad.

EC —A partir de este tipo de consideraciones anoche eras terminante: “La celulosa no tiene más sentido”.

GP —La celulosa para el 50 % del mercado mundial no tiene sentido. Porque para todo lo que absorbe humedad, como los tisúes, el papel sigue siendo de celulosa, porque el papel piedra no tiene capacidad de absorción, por eso es mucho más eficiente por ejemplo para empaques. Para los bananeros de América Latina ha sido un cambio estratégico el cambio del cartón corrugado por este tipo de papel, porque es 100 % reciclable, como es mineral no fomenta hongos –no olvidemos que lo peor que tiene un banano es el hongo que crece encima– y tiene múltiples ventajas, por ejemplo el reciclaje del papel en Europa, porque la exportación de cartones con bananas a Europa deja el empaque en Europa. Y en Europa lo reciclamos.

EC —Este planteo que has hecho de este nuevo sistema, de esta nueva producción de papel y estas afirmaciones a propósito de cómo el papel piedra va a “hackear” al papel proveniente de la celulosa no pasan desapercibidos en un país como Uruguay, que tiene un desarrollo de forestación impulsado incluso por una ley de promoción desde hace años, que ya cuenta con dos plantas de producción de celulosa y que está por embarcarse en una tercera, una segunda de la empresa UPM. ¿Cómo ves a Uruguay en ese contexto?

GP —Fui invitado por el sector papelero y de celulosa en Noruega, Finlandia y todo el sector escandinavo y conozco la lógica que aplica hoy en día el sector. Es buscar mayor eficiencia, menor costo, el gobierno invierte en infraestructura y ellos invierten en plantas que producen un mínimo de un millón de toneladas anuales. Por debajo de esto no es competitivo, pero esto implica que otras fábricas de otras partes del mundo tienen que cerrar, porque el mercado está en contracción. La decisión de China, que ya tiene un millón de toneladas de producción, es una decisión tomada. Este desarrollo no se ve muy bien por este lado. Por eso estoy aquí, para identificar las oportunidades.

EC —Por ejemplo, el papel piedra en Uruguay no sería viable, nosotros no tenemos el “problema” del polvillo de la explotación minera. La explotación minera en Uruguay prácticamente no existe. En Argentina sí; ¿Argentina va a ir a la producción de papel piedra?

GP —Ya hay un acuerdo preliminar para montar la primera planta en San Juan, que es una provincia minera que necesita una transformación en su economía. Nosotros no miramos la tecnología como sustitución de otra tecnología, vemos las oportunidades de transformar una economía local.

Comentarios