
Foto: En Perspectiva
La Caja de Jubilaciones y Pensiones de Profesionales Universitarios necesita recaudar y para eso resolvió a fines de mayo que de ahora en adelante cada consulta o intervención de un médico en la historia clínica de un paciente debe pagar un timbre de 170 pesos.
La medida, que se aplicará desde agosto, fue aprobada por unanimidad en el Directorio pero rechazada por el gobierno que pide no aplicarla, por lo que está abierto un diálogo en busca de alternativas.
La Caja necesita una solución de fondo porque hace un año se vio obligada a pagar las pasividades en dos cuotas.
Ante aquella situación crítica, el sistema político votó una reforma de la ley orgánica que todos denominaron “salvataje”. En esa norma se le habilitó a la institución nuevos ingresos, el 50% de ellos a cargo de los afiliados (con una mayor aportación de los activos y un impuesto a los pasivos) y el otro 50% a cargo de toda la población, mediante partidas de Rentas Generales y un ajuste en los timbres profesionales. Pero quedó pendiente una reforma estructural que la misma ley encomendó a una comisión de expertos.
¿Por qué ahora la Caja quiere aplicar este nuevo timbre a la salud? ¿En qué situación está el organismo? ¿Va a necesitar recursos antes de aprobar una reforma estructural?
Emiliano Cotelo conversó con el presidente del Directorio de la Caja de Profesionales, el Dr. Andrés Pérez, que asumió en febrero de este año, luego de las elecciones que tuvieron lugar en diciembre.
















