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Resultados de PISA 2025 en Uruguay: “Es muy complaciente decir que somos los mejores de América Latina”, expresa Javier Lasida (INEEd, PI)

En Perspectiva · Entrevista – Javier Lasida – Director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa

La presentación de los resultados de las pruebas PISA 2025 volvió a poner el estado de la educación en el centro del debate. En esta edición, la mayoría de los países evaluados registró una caída en los aprendizajes de lectura, matemática y ciencias. Uruguay, sin embargo, mostró un desempeño relativamente más estable: mejoró en ciencias, se mantuvo en matemática y tuvo un descenso moderado en lectura.

En entrevista con Emiliano Cotelo en En Perspectiva, Javier Lasida, integrante del directorio del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd) y expresidente de ese organismo (2020-2025), dijo que los resultados deben analizarse en una perspectiva de largo plazo y no únicamente a partir de la comparación con la medición anterior.

“Hay un leve declive en lengua y matemática”, señaló Lasida, y agregó que el país también mantiene “graves problemas en cuanto a repetición, debilidad de los centros e inequidad en los aprendizajes”.

Presentación del informe de resultados de Uruguay en la evaluación internacional PISA 2022. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Una caída global de los aprendizajes

Las pruebas PISA evalúan a estudiantes de 15 años en lectura, matemática y ciencias. En la edición 2025 participaron más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías.

Lasida destacó que la mayoría de los países viene registrando un descenso en sus resultados desde hace varios años, especialmente en matemática y lectura. En ese contexto, consideró que Uruguay presenta cierta estabilidad, aunque eso no significa que el sistema educativo no tenga dificultades.

“Es bueno leer la tendencia de mediano plazo combinada con la de corto plazo”, dijo. A su juicio, la pandemia de covid-19 produjo un impacto fuerte en los sistemas educativos, pero la caída de los aprendizajes no comenzó con la pandemia: ya se observaba entre las mediciones de 2018 y 2022 y se profundizó posteriormente.

En lectura, el descenso promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desde la medición anterior fue particularmente pronunciado. También se registraron caídas importantes en matemática y ciencias en varios países europeos y asiáticos.

Para Lasida, las nuevas tecnologías y las redes sociales pueden ser parte de la explicación, pero no deberían convertirse en el único argumento. “Hay una manera fácil y superficial, y yo creo que equivocada, que es decir que esto es un efecto mecánico de las redes sociales”, dijo.

En ese sentido, recordó que Japón restringió fuertemente el uso de dispositivos en las aulas y, aun así, tuvo retrocesos importantes. Por eso, consideró que la respuesta no pasa únicamente por prohibir las tecnologías, sino por establecer regulaciones discutidas y acordadas dentro de cada centro educativo.

Uruguay mejora en ciencias, pero no en todas las áreas

En la comparación con la medición de 2022, Uruguay mejoró en ciencias, se mantuvo estable en matemática y registró una caída moderada en lectura.

El resultado en ciencias fue el mejor desde que el país participa en las pruebas PISA. Uruguay alcanzó un promedio de 444 puntos y el 64,2% de los estudiantes llegó al nivel mínimo de desempeño establecido por la evaluación.

Lasida consideró que se trata de un avance significativo, pero sostuvo que todavía es necesario estudiar qué factores lo explican. “No creo que lo estemos haciendo bien; creo que estamos haciendo alguna cosa bien, que tenemos que ver cuáles fueron”, dijo.

El entrevistado planteó como hipótesis que la transformación curricular implementada en los últimos años pudo haber contribuido a la mejora en ciencias. Según explicó, por primera vez en décadas Uruguay contó con un currículo que definía con mayor claridad qué aprendizajes debían alcanzar los estudiantes y que articulaba el marco curricular, las progresiones de aprendizaje y los programas.

También señaló que las metodologías activas —como el trabajo por proyectos, los debates y la resolución de situaciones— pueden haber tenido un impacto más rápido en ciencias que en otras áreas. “En ciencia sea más fácil utilizar metodologías activas”, dijo, debido a la relación entre los contenidos evaluados, la edad de los estudiantes y los cambios introducidos en la educación básica.

De todos modos, subrayó que se trata de hipótesis que deberán ser estudiadas con mayor profundidad mediante los datos de PISA, las evaluaciones nacionales y futuras investigaciones.

La inequidad sigue siendo uno de los principales problemas

La mejora promedio en ciencias oculta diferencias muy grandes entre los estudiantes según su nivel socioeconómico.

Menos de la mitad de los estudiantes más vulnerables alcanzó el nivel mínimo en ciencias: el porcentaje fue de 47%, frente a 87% entre los estudiantes de mayor nivel socioeconómico. La diferencia entre ambos grupos fue de casi 100 puntos en el promedio de la prueba.

“En el promedio se ahogan los petisos”, dijo Lasida, al referirse a la forma en que los promedios nacionales pueden esconder desigualdades profundas.

Liceo de Montevideo. Foto: Javier Calvelo / adhocFotos

Para el integrante del directorio del INEEd, la inequidad vinculada al origen socioeconómico de los estudiantes es uno de los principales problemas que dejó en evidencia el informe. También cuestionó que Uruguay se concentre únicamente en la comparación con otros países de América Latina.

“Es muy complaciente decir que somos los mejores de América Latina”, dijo. A su juicio, Uruguay tiene mejores resultados que otros países de la región en algunos indicadores, pero está muy rezagado en la culminación de la educación media superior.

Repetición, abandono y debilidad de los centros

Lasida también se refirió a la repetición, que consideró uno de los factores asociados a los peores resultados educativos. Dijo que existe una amplia evidencia académica sobre sus efectos negativos, aunque la práctica continúa arraigada en la cultura educativa.

“Nadie en el mundo académico defiende la repetición”, señaló, aunque aclaró que eliminarla no puede consistir simplemente en quitarla sin establecer mecanismos alternativos de apoyo a los estudiantes.

A su entender, el sistema educativo uruguayo viene reduciendo la repetición, pero algunas decisiones recientes fueron en sentido contrario. En particular, cuestionó que se haya vuelto a habilitar la repetición en determinados años de la educación primaria.

El entrevistado también relativizó la idea de que Uruguay haya alcanzado una cobertura educativa prácticamente total. Si bien más del 90% de los jóvenes de 15 años está matriculado en la educación formal —frente al 75% registrado en 2003—, sostuvo que una proporción importante abandona durante la educación media superior.

“No están todos adentro”, dijo. Y agregó que casi la mitad de los estudiantes termina abandonando antes de completar ese ciclo educativo.

Las advertencias sobre el futuro

Lasida dijo que los resultados de PISA 2025 deben dar lugar a una discusión más profunda y a una mayor evaluación del sistema educativo. Según planteó, Uruguay evalúa poco en comparación con otros países de América Latina y con los sistemas educativos del resto del mundo.

También manifestó preocupación por lo que definió como una combinación de “complacencia e incongruencia” en algunas decisiones de política educativa, especialmente en relación con la repetición y los cambios curriculares.

A su juicio, existe el riesgo de que algunas reformas se reviertan y el país vuelva al estancamiento o al declive que caracterizó parte de la evolución de los resultados en lectura y matemática.

“El problema es que volvamos al estancamiento y al declive”, dijo.

Finalmente, sostuvo que el currículo debe revisarse de forma permanente, especialmente a partir del impacto de la inteligencia artificial. El currículo aprobado en 2022, señaló, se volvió rápidamente insuficiente ante los cambios tecnológicos.

“En el mismo momento que aprobábamos un currículum moderno, en octubre de 2022, ese currículum se volvía obsoleto por la inteligencia artificial”, dijo Lasida. Sin embargo, aclaró que fue preferible contar con ese marco curricular para poder revisarlo y actualizarlo antes que no tener una orientación común para el sistema educativo.

Documento relacionado: Accedé al reporte ejecutivo con los resultados de las Pruebas PISA Uruguay 2025

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