
Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS
EMILIANO COTELO (EC): En el día de ayer, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó las cifras relativas al mercado de trabajo para el mes de abril.
De acuerdo con estos datos, la tasa de actividad se ubicó en abril en 64,2% de la Población en Edad de Trabajar, la tasa de empleo en 59,5% y la tasa de desempleo en 7,5% de la Población Económicamente Activa.
Aprovechando estas nuevas cifras, les proponemos dedicar el espacio de análisis económico de hoy a discutir sobre la dinámica reciente del mercado de trabajo y las perspectivas para los próximos meses. Para esto, estamos en contacto en los próximos minutos con el economista Luciano Magnífico, gerente en Exante.
ROMINA ANDRIOLI (RA): Luciano, recuerdo que la última vez que hablamos en el programa sobre el mercado de trabajo nos decían que las conclusiones que podían extraerse dependían mucho de la métrica que se utilice, ¿podemos repasar rápidamente esa discusión para entrar en tema?

LUCIANO MAGNÍFICO (LM): Sí, claro; ese análisis había sido tras conocerse los datos de cierre de 2025 y decíamos justamente que los números podían interpretarse de diferente manera según la medición que utilizáramos.
Por un lado, los datos marcaban un crecimiento de algo más de 25.000 ocupados para el promedio de 2025 respecto al promedio del año previo. Y además, los principales indicadores del mercado de trabajo (con esto me refiero a la tasa de actividad, la tasa de empleo y la tasa de desempleo) se ubicaban en los niveles más favorables en más de una década (desde 2014 para ser más preciso).
Sin embargo, también explicábamos que en Exante solemos analizar la evolución de estos indicadores mes a mes. Para hacer esto, miramos las series en ciclo-tendencia, lo que nos permite depurar factores estacionales e irregulares que generan volatilidad en el análisis mensual.
En ese sentido y bajo esta mirada de ciclo-tendencia, decíamos que los indicadores del mercado de trabajo habían tenido un buen inicio de 2025, continuando con el muy buen desempeño que exhibieron durante 2024 pero luego, en el resto del año pasado, no habían mostrado mejoras adicionales.
RA: Yendo ahora sí a lo más reciente, ¿esas conclusiones que mencionabas se mantuvieron en la primera parte de 2026?
LM: Sí, los datos más recientes a abril, que recién repasaba Emiliano, siguieron ubicando a los indicadores del mercado de trabajo en niveles altos en perspectiva histórica.
Si nos enfocamos primero en la serie en ciclo-tendencia, lo cierto es que en las últimas mediciones no se registraron progresos adicionales, aunque también hay que decir que tampoco se registraron deterioros de entidad. En otras palabras, estamos en una situación de relativa estabilidad en el mercado laboral, lo que a nuestro juicio, parece ser indicio de que la fase de recuperación cíclica del empleo está agotada.
Por otra parte, si nos enfocamos ahora en la evolución respecto al mismo período del año pasado, es decir, si comparamos los datos de abril de 2026 vs. abril de 2025; ahí vemos que la tasa de empleo se mantuvo en 59,5% de la Población En Edad de Trabajar, aunque con una menor tasa de actividad respecto al mismo período del año previo (de 64,2% vs. 64,6% en abril de 2025). Si la proporción de personas ocupadas se mantiene y la proporción de personas que están participando activamente en el mercado laboral es menor, eso implica también una reducción en la tasa de desempleo, en este caso de 8% en abril de 2025 a 7,5% en este último dato.
RA: ¿Qué implican estos movimientos que estás comentando en cantidad de personas?
LM: Si nos centramos en la población ocupada y empezamos por la serie en ciclo-tendencia, tenemos un incremento bastante pequeño, según nuestras estimaciones, respecto al cierre del año pasado.
Si vamos a la comparación interanual, ahí el número es un poco más alto, de unos 8.000 ocupados en la comparación abril 2026 vs. abril 2025 y de unos 13.000 ocupados más en el promedio de enero-abril de este año respecto al mismo período del año anterior.
RA: Hace algunos días, el INE también publicó nuevos datos de salarios y de ingresos de los hogares, ¿qué conclusiones pueden extraerse de estos otros indicadores?
LM: En relación con los salarios, diría que lo principal es que el salario real de la economía mostró un crecimiento interanual de alrededor de 2% en el acumulado enero-abril, sin mayores diferencias entre lo que hace al sector público y al sector privado.
Por su parte y en lo que tiene que ver con el ingreso promedio de los hogares, los últimos datos que publicó el INE marcaron un incremento en términos reales durante el primer trimestre de este año.
En concreto, la suba fue de 4,5% respecto al primer trimestre de 2025 y del orden de 0,5%, según nuestras estimaciones de ciclo-tendencia, respecto al cuarto trimestre del año pasado.
Si bien los ingresos por trabajo son solo una parte de los ingresos totales que perciben los hogares, esta evolución es consistente con un marco de crecimiento del salario real y con una cierta estabilidad a nivel del empleo.
A su vez, en la mirada por región, el incremento registrado en el ingreso promedio de los hogares en el primer trimestre se explicó fundamentalmente por el buen desempeño observado en Montevideo, aunque también se constató un crecimiento en el interior del país.
RA: Para ir cerrando Luciano, ¿qué proyecciones manejan en Exante para el mercado de trabajo en los próximos meses?
LM: Nuestro escenario base asume que los indicadores del mercado de trabajo continuarán en niveles favorables, aunque no mostrarían mejoras adicionales este año.
De hecho, a nivel de la cantidad de ocupados estamos proyectando una caída leve para el promedio de 2026 respecto a lo observado el año pasado, que incluso podría tener un sesgo a la baja.
Esto es consistente con los resultados que recabamos en la última edición de nuestra Encuesta de Expectativas Empresariales, en la que predominaba una visión cauta de los empresarios respecto al empleo.
En concreto, más de la mitad de los encuestados no preveía cambios en sus plantillas y eran algo más los que anticipaban reducciones (23%) que aumentos (20%).
Esto apunta a que existe muy poco margen para que el empleo siga subiendo y es consistente con un escenario de bajo dinamismo económico.
RA: ¿Y qué proyectan a nivel de los salarios y los ingresos de los hogares?
LM: Con los resultados que se dieron en las negociaciones colectivas y considerando nuestros pronósticos de inflación, proyectamos un crecimiento del salario real de algo más de 1% para el promedio de este año.
En un contexto entonces de suba del salario real y de caída leve de la cantidad de ocupados, nuestro pronóstico apunta a que la masa salarial tenga un incremento en términos reales inferior al 1%, muy por debajo del crecimiento de 2,5% que se registró en el promedio de 2025.
Por ende y si bien los indicadores adelantados que seguimos en Exante dan cuenta de que el consumo privado habría tenido un muy buen desempeño en el inicio de 2026, este crecimiento acotado de la masa de ingresos laborales podría implicar una expansión relativamente moderada del consumo en los próximos trimestres.















