
El domingo 16 de agosto, bajo lluvia y al final de una larga cabalgata, propia de la liturgia blanca, quedó reinaugurado en Cerro Largo el Museo Estancia El Cordobés, donde fuera la casa de Aparicio Saravia, su esposa Cándida y sus seis hijos.
A 170 años del nacimiento del caudillo nacionalista, y después de varios años de deterioro y abandono, las construcciones lucen restauradas y albergan una nueva propuesta museística referida a la vida, la familia y las luchas de Saravia.
El predio conserva el casco, galpones y la manguera de piedra para el manejo de animales. También incluye la capilla que ordenó construir Cándida en homenaje a su esposo luego de su muerte tras la batalla de Masoller, en 1904.
¿Cómo fue el desafío de recuperar y ordenar y poner en valor los muebles, carruajes, prendas, armas, blasones, ponchos y cuadros de la familia que fue protagonista de varias de las revoluciones de fines del siglo XIX? ¿Qué otros elementos se sumaron y por qué? ¿Con qué criterio rediseñaron los espacios? ¿Cuál es la idea que guía el recorrido ahora para quienes vayan a visitar el lugar?
Emiliano Cotelo entrevistó Ana Ribeiro, historiadora, investigadora, integrante de La Tertulia de los Viernes, a quien las autoridades del Partido Nacional le encargaron la curaduría y el guion del nuevo museo.















