

Foto: Mauricio Zina/ adhocFOTOS
El presidente Yamandú Orsi se reunió este jueves en la estancia presidencial de Anchorena con los 19 intendentes para coordinar la preparación ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño. Según las estimaciones manejadas por las autoridades, el evento podría provocar unos 25.000 desplazados y más de 5.000 evacuados.
Orsi aseguró que estarán disponibles los recursos necesarios para atender la emergencia. El gobierno cuenta con créditos contingentes por US$ 750 millones acordados con el BID y la CAF, que podrán utilizarse cuando ocurra el evento y se declare la emergencia correspondiente.
En diálogo con Romina Andrioli en En Perspectiva, el intendente de Florida y presidente del Congreso de Intendentes, Carlos Enciso, explicó que la reunión permitió analizar tanto la respuesta posterior a la emergencia como las obras que deberían ejecutarse previamente. “La preocupación legítima es que los planes que de repente tenían trazado en este año o desde que asumieron se les trastocan un poco porque tienen que apurar algunas obras”, señaló.
Enciso sostuvo que las intendencias necesitan contar con recursos para realizar trabajos de drenaje, desagües y reparación de caminos. “El compromiso del gobierno nacional es que los fondos van a estar en el momento que se precisen”, dijo, y agregó que también se prevé reponer los recursos utilizados en obras preventivas.
El intendente advirtió que el fenómeno puede generar consecuencias en distintos niveles. “El primer efecto es los damnificados por lo social, por las familias que tienen que ser desplazadas”, explicó, pero también mencionó posibles daños en rutas, caminos departamentales, pavimentos y sistemas de drenaje.
“Si te llueven más de 100 mm o 150 mm en pocas horas, a nivel urbano los pavimentos que ya están resentidos o viejos se van a complicar”, afirmó Enciso. También señaló que las lluvias podrían afectar “las arterias de la producción” y dificultar la salida de bienes desde distintos puntos del país.
Por ese motivo, planteó la necesidad de acelerar los procedimientos administrativos para que las obras puedan comenzar antes de la emergencia. “Hay que tener como un fast track (vía rápida), como una especie de autorización rápida a tales efectos y no burocratizar”, dijo.
Enciso agregó que el impacto no será necesariamente igual en todo el territorio y que deberá monitorearse la situación por zonas. “El mecanismo no es automático”, explicó, porque los recursos de contingencia se activarán cuando ocurra el evento y se declare la emergencia en las áreas afectadas.
















