La Sobremesa

Nuestra carne bendita: ¿A pasto o feedlot?

La pregunta parece sencilla, pero detrás hay dos modelos productivos, dos perfiles de sabor y también dos maneras de entender el vínculo entre tradición, mercado y consumo.

Porque el debate ya llegó al plato y también al mostrador.

Durante décadas, Uruguay construyó su prestigio internacional sobre una idea poderosa: ganado criado a cielo abierto, alimentado con pasturas naturales y trazabilidad total. Ese “Uruguay Natural” sigue siendo una fortaleza enorme. De hecho, la inmensa mayoría de la producción nacional continúa siendo pastoril.

La carne a pasto tiene identidad. Es más magra, con grasa amarillenta por los betacarotenos del campo, sabores más intensos y una textura que muchos consideran “más auténtica”. El uruguayo tradicional suele reconocerla enseguida. Hay algo emocional ahí: el gusto de los asados familiares de siempre.

Pero el mundo cambió. Y el consumidor también.

En paralelo creció el sistema feedlot, el ganado terminado a granos en corrales de engorde. Allí aparece el marmoleo, esa grasa intramuscular blanca y fina que vuelve la carne extremadamente tierna y jugosa. Un perfil más suave, mantecoso y homogéneo, muy buscado en mercados premium internacionales.

Hoy el gran lujo gastronómico global parece dividirse entre dos obsesiones: por un lado el bife que se corta con cuchara; por otro, la carne natural asociada a bienestar animal, sustentabilidad y alimentación saludable.

Y Uruguay intenta jugar en ambas canchas.

El feedlot creció empujado por la exportación y por cuotas internacionales que exigen animales jóvenes, pesados y con calidad estandarizada. Pero también porque el consumidor gourmet local empezó a valorar el marmoleo. Ya no es raro escuchar en una parrilla montevideana conversaciones sobre infiltración de grasa, razas o maduración.

Sin embargo, el fenómeno más interesante quizás sea que la discusión dejó de ser binaria.

Muchos productores hoy hablan de “terminado a grano”: animales criados a pasto y finalizados durante pocos meses con alimentación a base de granos para ganar terneza sin perder identidad. Una especie de punto medio entre estructura y suavidad.

Y ahí aparece la pregunta más interesante de todas: ¿qué busca realmente el consumidor uruguayo?

¿La nostalgia del sabor intenso del campo o la experiencia premium del corte perfectamente marmolado?

Probablemente ambas cosas.

Porque el paladar también evoluciona. Y porque el lujo gastronómico contemporáneo ya no pasa solamente por la terneza, sino también por la historia que hay detrás de lo que comemos.

Nuestros invitados

Fabrizio Sergio (@fabrizio.sergio)
Cocinero especializado en fuegos y parrilla. Integró el equipo de Café Misterio y actualmente desarrolla una propuesta enfocada en técnicas de cocción, selección de cortes y cultura parrillera contemporánea. Su mirada combina precisión gastronómica y respeto por el producto.

Joaquín Madruga (@delcampouy)
Referente de la carnicería gourmet Del Campo Uy. Trabaja en selección de carnes premium, asesoramiento al consumidor y nuevas tendencias de consumo vinculadas al marmoleo, maduración y razas.

Luis Alberto “Chiqui” Scorza (@oncecatorceparrillada)

Figura histórica de la parrillada Once Catorce, en Pocitos. Conoce como pocos el pulso del consumidor uruguayo y la evolución del gusto local alrededor de la parrilla tradicional.

Recomendaciones

  • Libro de Alejandro Quevedo
  • Libro de Tony Soler

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